Buenas prácticas

En materia de información y comunicación hay que resaltar la importancia de las buenas prácticas, cuya detección, análisis y transferencia constituye una importante herramienta para la gestión pública y un elemento fundamental para el intercambio de experiencias positivas que contribuyan a aumentar la visibilidad de los resultados obtenidos con la política europea en Galicia. Se plantean como un importante instrumento para medir el impacto cualitativo asociado a la aplicación de los fondos comunitarios en Galicia.

Para ser considerada una buena práctica, toda actuación deberá cumplir una serie de requisitos que, de forma breve se recogen a continuación:

  • Valor añadido que, respecto a los objetivos de la actuación, supone la recepción de fondos europeos respecto a los objetivos de la actuación.
  • Difusión conveniente de la actuación, valorando especialmente la difusión a través de cualquier medio de comunicación.
  • Grado de cobertura sobre la población a la que va dirigida en términos tanto de beneficiarios directos como sobre ámbitos de población más amplios.
  • Incorporación de elementos innovadores de la actuación, que puede estar vinculado a las tecnologías, a procesos, a servicios facilitados, a distintas herramientas empleadas para ponerlo en marcha, etc.
  • Aplicación de los criterios horizontales de igualdad de oportunidades y no discriminación así como responsabilidad social y de sostenibilidad ambiental
  • Contribución a la resolución de un problema o debilidad detectada en el ámbito territorial de ejecución
  • Sinergias con otras políticas o instrumentos de intervención pública, valorando si la actuación ha reforzado la actuación de otros fondos (tanto regionales, como nacionales, como europeos) y ha contribuido a potenciar los efectos positivos de los mismos.

Las buenas prácticas que han sido aprobadas son objeto de difusión pública, a través de los siguientes enlaces: